12. Los Escondites
Luego del incidente del dinero y la empleada, decidimos tomar cartas en el asunto y usar nuestro conocimiento sobre los escondites del dinero de Papá a nuestro favor. Durante una tarde solos con mi hermano menor en casa, tomamos un billete de 100 dólares y, sin tener mucha idea de cuánto era realmente, fuimos al supermercado y compramos juguetes, comics y comida. Todavía me pregunto cómo en el supermercado a nadie le sonó alguna alarma ante dos niños haciendo semejante compra y pagando en dólares.